Aprendamos de los desastres ambientales del delta del Ebro y el Mar Menor

Tierr@_de_N@die: Reducimos de forma importante la cantidad de agua dulce que llega a las desembocaduras de nuestros ríos, con la consecuente disminución de depósitos naturales. Alteramos la orografía del terreno para adaptarlo a nuestras necesidades. Utilizamos grandes cantidades de nitratos y fosfatos para potenciar nuestros cultivos. ¿No es un poco ingenuo pensar que ésto es transparente para un equilibrio natural que se ha forjado a base de miles de años de pequeños cambios sin nuestra intervención? Lo primero es ser conscientes de ello, lo siguiente, cómo podemos modularlo para que desarrollo y naturaleza puedan ir de la mano.

La conclusión es clara: estamos generando perturbaciones en el medio que, indefectiblemente, van a tener una gran repercusión en los efectos catastróficos de fenómenos naturales. Esto va a ser especialmente significativo en los eventos extremos. Las consecuencias de estos pueden verse amplificadas (como ha ocurrido en el delta del Ebro) o alternativamente, los impactos antropogénicos pueden ser agudizados por tales fenómenos (como ha sido el caso del Mar Menor).

Fuente (theconversation.com): Aprendamos de los desastres ambientales del delta del Ebro y el Mar Menor